Victor Recacha

Como a mucha gente, dos de las cosas que más me gustan son aprender idiomas y viajar por el mundo. Aunque esta última hay que hacerla con prudencia y sin olvidar que tenemos encima una emergéncia climática global, ambas aficiones, los idiomas y los viajes, tienen mucho que ver entre sí y pueden ir de la mano. Cuanto más conoces sobre una cultura y su lengua, más provecho sueles poder sacar de las experiencias en el territorio que tratas de descubrir.

Por eso, la curiosidad me ha llevado a comparar qué países he visitado y a cuáles podría ir en condiciones de poder entender y conversar con las personas en su idioma nativo mayoritario u oficial. Para investigarlo de manera visual, he elaborado el siguiente mapa.

Mi sorpresa ha sido que, con solo cinco idiomas (catalán, castellano, inglés, francés y japonés), haya una parte tan grande del territorio mundial con cuyos habitantes me podría comunicar. No olvidemos que en la Tierra viven unos 7.800 millones de personas, que se calcula que hablan en un mínimo de 6.500 idiomas.

De esta realidad, puedo sacar dos conclusiones. La primera es que todo esto tiene mucho que ver con el oscuro pasado del colonialismo europeo. Pero más allá de ello, esta revelación no hace más que intensificar mi deseo de conocer más y descubrir todos estos lugares recónditos, exóticos y los cuales desconozco por completo.