Barcelona reduce un 46% las muertes en accidentes

Tráfico de coches en el límite del término municipal de Barcelona en 2014 / Jorge Franganillo

Amanda Antunes y Víctor Recacha

El número de víctimas mortales en accidentes viarios en Barcelona se ha reducido a 21 en 2018, lo que supone 18 menos que en 2010, cuando se registraron 39 muertes por la misma causa. El descenso representa una caída del 46% en un periodo de ocho años, según datos de la Guardia Urbana a los que ha tenido acceso La 22.

La Generalitat de Catalunya se comprometió en 2014 a reducir el número de muertes en carretera en un 50% con 2020 como fecha límite. El objetivo fijado es el que estableció entonces la Unión Europea. Para lograrlo, se lanzó un Plan Estratégico de Seguridad Viaria que apostaba por invertir en educación y recurrir a las tecnologías y la innovación.

También se han impulsado planes específicos en Barcelona, donde el Ayuntamiento presentó el año pasado un plan local para reducir las víctimas mortales en un 20% en el horizonte de 2020. El plan va acompañado de 95 medidas y se centra en reforzar la asistencia a las víctimas, ampliar los controles de drogas y alcoholemia, cambiar el urbanismo con más tecnología y ejecutar sesiones formativas y divulgativas de educación viaria.

En 2011, el gobierno municipal reaccionó a la alta mortalidad causada por las motos en Barcelona con una batería de medidas, como la formación en Internet, para reducir la mortalidad en un 30% antes de 2013 y en un 40% en 2019.

El número de muertes causadas por accidentes de moto ha pasado de 11 a 14 desde 2013 a 2019, según datos difundidos por El Periódico, La Vanguardia y el diario Ara. Se trata de una cifra muy volátil pero ligeramente al alza.

Entre 2010 y 2018, el número de motos implicadas en accidentes mortales se ha reducido de 16 a 0, al menos según la información proporcionados por la policía local.

Estos datos no concuerdan con los anteriores, lo que sugiere que son incompletos o que hay un error en las estadísticas de la Guardia Urbana, las de los medios mencionados, o en nuestro análisis.

Los accidentes, en su mayoría, no tienen una causa inmediata identificable, pero el exceso de velocidad se encuentra entre los factores más destacados.

Tráfico de vehículos en la Ronda Litoral de Barcelona en 2019 / Landon Odle

Causas de accidentes por barrios

Según los mismos datos, la principal causa de accidentes de tráfico es el alcance en la mayoría de barrios de Barcelona. Se consideran accidentes por alcance los choques por detrás al frenar el vehículo de enfrente. Sin embargo, hay excepciones. En algunos barrios son los atropellos u otros tipos de accidente los que más proliferan, algo que puede explicarse según la estructura urbanística del barrio y de sus calles.

El atropello es la principal causa de accidente en 12 de los 73 barrios de Barcelona, incluyendo el Raval, Ciutat Meridiana, El Carmel, el Guinardó, la Vila de Gràcia, el Turó de la Peira y Sants-Badal. Se trata de barrios o bien muy céntricos y de calles estrechas e irregulares, como el Raval, o más periféricos y situados en pendientes, como Ciutat meridiana o El Carmel. En cualquier caso, las calles de estos barrios tienden a alejarse del trazado de cuadrícula del Pla Cerdà característico de la ciudad condal.

Barcelona vista desde El Carmel en 2019 / Landon Odle

La caída de motoristas es la causa de accidentes que predomina en tres barrios: Vallvidrera, el Tibidabo i les Planes; Can Baró; y la Font d’en Fargues. La orografía de estas zonas es montañosa, algo que podría propiciar la pérdida de equilibrio en los conductores a dos ruedas.

Finalmente, hay cuatro barrios en los que son las colisiones frontales-laterales la que más accidentes provocan. Se trata de La Verneda i la Pau, Can Peguera, el Parc i la Llacuna del Poblenou y el Camp d’en Grassot i Gràcia Nova.

Aunque el barrio del Parc i la Llacuna del Poblenou sí sigue un urbanismo regular y en forma de cuadrícula, son posibles elementos diferenciales la presencia de una superilla y de cuatro grandes avenidas: la Gran Vía, la Diagonal, la Meridiana y Pere IV, además de la plaza de Les Glòries, punto neurálgico del tráfico rodado.

Por su parte, el urbanismo de La Verneda i la Pau está marcado su ubicación periférica en la ciudad, con presencia de talleres y polígonos industriales. Los vecinos de los otros dos barrios conviven con calles pequeñas e irregulares o elevaciones de terreno.